La obesidad mórbida, también llamada obesidad grado 3 (en algunos textos, «tipo 3»), se diagnostica cuando el índice de masa corporal (IMC) es igual o superior a 40. Es el grado más grave de obesidad y el que más complicaciones asocia, según los datos que recoge la Organización Mundial de la Salud. En 2022, cerca de 890 millones de adultos en el mundo vivían con obesidad, una cifra que se ha duplicado desde 1990.
Cómo se diagnostica y en qué se diferencia de otros grados
El IMC se calcula dividiendo el peso en kilogramos entre la altura en metros al cuadrado. La OMS clasifica el peso en adultos así:
- Normopeso: IMC entre 18,5 y 24,9.
- Sobrepeso: IMC entre 25 y 29,9.
- Obesidad grado 1: IMC entre 30 y 34,9.
- Obesidad grado 2: IMC entre 35 y 39,9.
- Obesidad grado 3 o mórbida: IMC igual o superior a 40.
La diferencia con los grados 1 y 2 no es solo numérica. A mayor IMC, más grasa visceral (la que se acumula alrededor de los órganos), mayor inflamación crónica de bajo grado y más alteraciones hormonales. Esto explica por qué las complicaciones aparecen antes y son más graves cuando se llega al grado 3.
El IMC es una herramienta de cribado útil, pero no lo dice todo. No distingue entre grasa y músculo, ni cómo se distribuye la grasa. Por eso, en consulta se suelen pedir también medidas como el perímetro de cintura (más de 102 cm en hombres o 88 cm en mujeres indica riesgo elevado) y análisis de sangre para ver cómo está el metabolismo. En personas con mucha masa muscular o con retención de líquidos, el IMC puede dar una imagen distorsionada de la realidad.
Causas y factores que influyen
La obesidad, en cualquiera de sus grados, refleja un desequilibrio prolongado entre las calorías que se ingieren y las que se gastan. Pero en la obesidad grado 3 intervienen, además, otros factores que conviene conocer:
- Genética: hay variantes genéticas que predisponen a almacenar más grasa y a tener mayor sensación de hambre. Tener un progenitor con obesidad multiplica el riesgo, según los datos que revisa la OMS.
- Factores hormonales: el hipotiroidismo no tratado, el síndrome de ovario poliquístico o los tratamientos prolongados con corticoides pueden favorecer el aumento de peso.
- Emociones y hábitos: el estrés crónico, la falta de sueño, el aburrimiento o la tristeza pueden llevar a comer en exceso de forma repetida.
- Medicamentos: algunos antidepresivos, antipsicóticos, antidiabéticos o corticoides favorecen la ganancia de peso.
- Entorno: la accesibilidad a alimentos ultraprocesados, el sedentarismo laboral y los patrones de sueño cortos también cuentan.
Complicaciones que se asocian con más frecuencia
Cuando el IMC supera 40, el cuerpo lleva años acumulando grasa y respondiendo a un estrés metabólico continuo. Las complicaciones más frecuentes, según los datos de la OMS y las principales guías clínicas, son:
- Diabetes tipo 2: la resistencia a la insulina es mayor cuanto más alto es el IMC.
- Hipertensión y enfermedad cardiovascular: infarto, ictus, insuficiencia cardíaca.
- Apnea obstructiva del sueño: las pausas respiratorias al dormir aparecen en una proporción muy alta de las personas con IMC ≥40.
- Hígado graso no alcohólico, que puede progresar a fibrosis y cirrosis.
- Artrosis de rodilla y cadera por sobrecarga mecánica.
- Reflujo gastroesofágico crónico.
- Algunos cánceres: mama, colon, endometrio, hígado, riñón.
- Síndrome de ovario poliquístico, infertilidad y disfunción eréctil.
- Depresión, ansiedad y estigma social, que a su vez dificultan el tratamiento.
Cuándo se plantea la cirugía bariátrica
El primer paso siempre es un tratamiento conservador: dieta hipocalórica, ejercicio físico adaptado, apoyo psicológico y, si el médico lo considera, tratamiento farmacológico. La cirugía bariátrica se reserva para personas que cumplen criterios definidos por sociedades científicas como la SEED (Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición) y la SEEN, y recogidos en los protocolos del Ministerio de Sanidad y de las comunidades autónomas para la cobertura por la sanidad pública.
En términos generales, las indicaciones aceptadas son:
- IMC igual o superior a 40.
- IMC entre 35 y 39,9 con comorbilidades mayores (diabetes tipo 2, hipertensión mal controlada, apnea del sueño grave, esteatosis hepática avanzada).
- Fracaso de un tratamiento conservador supervisado durante al menos 6 meses.
- Edad habitual entre 18 y 65 años, aunque se puede valorar fuera de ese rango en casos seleccionados.
- Ausencia de trastornos psiquiátricos no controlados o adicciones activas.
Antes de operar se hace una valoración completa: médica, nutricional, psicológica y anestesiológica. Y el seguimiento posterior es de por vida, con controles periódicos de peso, analíticas y estado nutricional.
Qué técnicas existen y qué pérdida de peso esperar
Las dos técnicas más realizadas en España son la manga gástrica y el bypass gástrico. Según metaanálisis de seguimientos a 10 o más años publicados en Obesity Surgery, los resultados se mantienen estables a largo plazo:
- Manga gástrica (sleeve): se reduce el tamaño del estómago unas tres veces. Es la más realizada en la actualidad. La pérdida de exceso de peso se mantiene en torno al 50-60% a los 10 años.
- Bypass gástrico: se crea un pequeño estómago y se conecta directamente al intestino, reduciendo también la absorción. La pérdida de exceso de peso se mantiene en torno al 60-80% a los 10 años.
También se usan el cruce duodenal y otras técnicas mixtas, indicadas en casos concretos. Si los resultados no son suficientes o reaparece peso con el tiempo, existen cirugías de revisión, cuya eficacia se ha evaluado en metaanálisis recientes.
Un apunte importante: tener un trastorno por atracón antes de la cirugía se asocia a una pérdida de peso algo menor tras la operación, según un metaanálisis de 2021. Por eso la valoración psicológica preoperatoria no es un trámite, es parte del tratamiento.
Sobre los fármacos para la obesidad: los agonistas del receptor de GLP-1 han mostrado pérdidas de peso relevantes en ensayos clínicos y pueden usarse solos, como apoyo antes de la cirugía, o después si reaparece peso. Su uso lo indica y lo sigue un médico, que valorará indicaciones, contraindicaciones y efectos secundarios. En personas con recuperación insuficiente de peso tras la cirugía, también se han estudiado como opción, con resultados prometedores según metaanálisis recientes.
Qué incluye el tratamiento no quirúrgico
- Alimentación: un plan hipocalórico adaptado, elaborado por una dietista-nutricionista, con suficiente proteína y fibra para proteger la masa muscular.
- Ejercicio: empezar con actividad suave (caminar, bicicleta estática, ejercicios en agua) y progresar hacia trabajo de fuerza, que es clave para mantener el metabolismo.
- Apoyo psicológico: trabajar la relación con la comida, el estrés, la autoestima y el estigma.
- Tratamiento farmacológico: cuando la dieta y el ejercicio no son suficientes, un médico puede valorar añadir un medicamento.
- Seguimiento: controles de peso, analíticas, tensión arterial y estado emocional, de forma periódica.
Cuándo pedir ayuda profesional
Pide cita con tu médico de cabecera si:
- Tu IMC está en 35 o más, o si te preocupa tu peso y no logras mantenerlo tras varios intentos.
- Tienes ronquidos con pausas, somnolencia diurna o te despiertas con sensación de ahogo.
- Te han diagnosticado diabetes, hipertensión, hígado graso o apnea y te cuesta perder peso.
- Comes grandes cantidades en poco tiempo y sientes que pierdes el control.
- Aparecen síntomas depresivos o ansiosos que afectan a tu día a día.
Tu médico podrá derivarte a endocrinología, a una unidad de obesidad o a cirugía bariátrica si cumples los criterios.
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Preguntas frecuentes
¿Cuándo se considera que una persona tiene obesidad mórbida?
Cuando su IMC es igual o superior a 40. El IMC se calcula dividiendo el peso en kilogramos entre la altura en metros al cuadrado. Por ejemplo, una persona de 1,70 m que pesa 116 kg tiene un IMC de 40,1.
¿Quién puede acceder a cirugía bariátrica en España?
Las indicaciones más aceptadas son IMC ≥40, o IMC entre 35 y 39,9 con comorbilidades mayores (diabetes tipo 2, hipertensión mal controlada, apnea del sueño, esteatosis hepática avanzada), tras al menos 6 meses de tratamiento conservador sin resultados suficientes. La cobertura por la sanidad pública la decide un equipo multidisciplinar según los protocolos de cada comunidad autónoma.
¿Cuánto peso se pierde con una manga gástrica o un bypass?
La pérdida esperada de exceso de peso a largo plazo se sitúa en rangos aproximados del 50 al 60% con manga gástrica y del 60 al 80% con bypass gástrico, según metaanálisis de seguimiento a 10 o más años. Los resultados varían según la adherencia a las pautas de alimentación y ejercicio.
¿La obesidad grado 3 se puede revertir sin cirugía?
En algunos casos sí, con un plan intensivo que combine dieta hipocalórica, ejercicio progresivo, apoyo psicológico y, si el médico lo considera, tratamiento farmacológico. Pero la evidencia muestra que mantener pérdidas de peso superiores al 10-15% del peso inicial a largo plazo es difícil sin un abordaje multidisciplinar o cirugía.
¿Qué pasa si no se trata la obesidad mórbida?
Aumenta el riesgo de diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedad cardiovascular, apnea del sueño, hígado graso, algunos cánceres (mama, colon, endometrio, hígado, riñón), artrosis y problemas de fertilidad. También se asocia con mayor prevalencia de depresión y ansiedad, y con una menor esperanza de vida según los datos que revisa la OMS.
Fuentes
- Obesity and overweight
- Overweight and obesity in adults - NHS
- Long-Term Outcomes After Bariatric Surgery: a Systematic Review and Meta-analysis of Weight Loss at 10 or More Years for All Bariatric Procedures and a Single-Centre Review of 20-Year Outcomes After Adjustable Gastric Banding.
- Glucagon-Like Peptide-1 Receptor Agonists for the Treatment of Suboptimal Initial Clinical Response and Weight Gain Recurrence After Bariatric Surgery: a Systematic Review and Meta-analysis.
- Outcomes of revisional surgery options after inadequate sleeve gastrectomy: A comprehensive network meta-analysis.
- Preoperative Binge Eating and Weight Loss After Bariatric Surgery: A Systematic Review and Meta-analysis.
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