Obesidad

¿Qué relación existe entre la obesidad y las varices? Causas y tratamientos

Cómo se relacionan la obesidad y las varices, qué pasa en las venas, síntomas clave y qué hacer. Incluye el recorrido por la sanidad pública y privada en España.

Piernas de una persona adulta diversa caminando por una acera urbana bajo luz difusa de día nublado, con venas varicosas visibles en los tobillos y pantorrillas.

Sí, hay relación clara entre tener más peso del saludable y que aparezcan varices en las piernas. Si te notas una variz gruesa y visible en la pierna y, además, tienes unos kilos de más, no es casualidad: la obesidad es uno de los factores que más pesan en su aparición. El exceso de peso sube la presión dentro de las venas y favorece la inflamación, lo que dificulta que la sangre vuelva al corazón. Tratar el peso, moverse cada día y consultar a tiempo marca una diferencia real en los síntomas y en cómo evoluciona el problema.

Qué son las varices y por qué aparecen

Las varices son venas que se han dilatado y retorcido bajo la piel, sobre todo en las piernas. Se ven como cordones azulados o morados que sobresalen, aunque a veces son pequeñas y finas, conocidas como arañas vasculares.

Aparecen cuando las válvulas que hay dentro de las venas dejan de cerrar bien. La sangre, en vez de subir hacia el corazón, se queda acumulada y la vena se estira. Esto se llama insuficiencia venosa (el mal funcionamiento de las venas al devolver la sangre al corazón) y puede ir de algo casi invisible hasta problemas serios en la piel, según explican los manuales de MedlinePlus.

Los síntomas más habituales son:

  • Pesadez o cansancio en las piernas al final del día.
  • Hinchazón en tobillos y pantorrillas.
  • Calambres nocturnos.
  • Picor o quemazón en la zona.
  • Cambios de color en la piel (oscurecimiento).
  • En los casos avanzados, úlceras que tardan en cerrar.

No todas las varices se sienten igual. Las de grado 1 son las arañas vasculares, casi sin síntomas. Las de grado 2 y 3 se notan más y pueden hinchar la pierna. Las de grado 4 ya tienen riesgo para la piel y los tejidos, según recoge una revisión publicada en una revista coreana de medicina interna.

Por qué la obesidad aumenta el riesgo

La obesidad es uno de los factores que más pesan en la insuficiencia venosa. La guía clínica de NICE sobre varices y una revisión publicada en Interventional Cardiology Clinics lo dejan claro.

Cuando hay más peso del saludable:

  • Sube la presión dentro de las venas de las piernas, que soportan más carga.
  • La grasa acumulada en el abdomen empuja las venas pélvicas y dificulta el paso de la sangre.
  • Suele haber más inflamación crónica en el cuerpo, lo que debilita la pared de los vasos.
  • Cambian los niveles de estrógenos y progesterona, que influyen en el colágeno (la proteína que da firmeza a los tejidos) y la elastina (la que les da elasticidad) de las venas.

La OMS recuerda que la obesidad se ha duplicado entre los adultos en el mundo desde 1990. Esto convierte a las varices en un problema mucho más común de lo que era hace unas décadas, sobre todo en personas jóvenes.

Quién tiene más probabilidad de sufrirlas

Las varices son más frecuentes en mujeres que en hombres, en buena parte por los cambios hormonales. El embarazo, la menopausia y los anticonceptivos hormonales pueden debilitar las paredes venosas.

También cuentan mucho:

  • La edad: las venas pierden elasticidad con los años.
  • Los antecedentes familiares: si tu madre o tu padre las tuvieron, tu riesgo sube.
  • El trabajo de muchas horas de pie o sentado sin moverse.
  • El sedentarismo y la falta de ejercicio.

Sumar varios factores multiplica el riesgo, no lo suma. Por eso una persona con obesidad y trabajo sedentario tiene muchas más probabilidades que alguien solo con un poco de sobrepeso.

Qué puedes hacer en el día a día

Hay medidas sencillas que mejoran los síntomas y frenan el avance, sobre todo cuando se combinan:

  • Moverte cada día, con paseos de 20 a 30 minutos. Caminar activa la bomba muscular de la pantorrilla, que empuja la sangre hacia arriba.
  • Evitar estar muchas horas de pie o sentado sin moverte. Si tu trabajo lo exige, levanta los talones unos segundos cada media hora.
  • Elevar las piernas unos 15 minutos al día por encima del nivel del corazón, por ejemplo tumbado en el sofá con un cojín bajo los tobillos.
  • Usar medias de compresión graduada, que aprietan la pierna justo lo necesario para que la sangre suba mejor. Las tiene que prescribir un profesional, no vale cualquier media.
  • Cuidar la alimentación con más fibra, frutas, verduras y menos ultraprocesados. Esto ayuda al peso y al estreñimiento, que es otro factor que empeora las varices.
  • Bajar algo de peso si tienes sobrepeso. Ya se nota en piernas más ligeras y menos hinchadas.

El NHS es claro: si las varices duelen, pican o hinchan, conviene tratarlas. Esperar solo porque "no se ven mal" suele retrasar el diagnóstico y hacer que el tratamiento sea más complejo.

Cuándo pedir ayuda profesional

Acude a tu médico de cabecera si notas cualquiera de estas señales:

  • Dolor persistente en la pierna o sensación de quemazón que no se va.
  • Pierna hinchada, caliente o enrojecida de un solo lado.
  • Úlcera o herida en la pierna que no cierra en dos semanas.
  • Sangrado de una vena visible.
  • Cambios de color en la piel, como oscurecimiento o manchas marrones.

En España, el recorrido habitual empieza en el centro de salud. El médico de cabecera valora las varices, pide las pruebas que hagan falta (como un eco-Doppler, una ecografía que mide el flujo de las venas) y, si lo ve necesario, te deriva al especialista de cirugía vascular o angiología.

En la sanidad pública, los tiempos de espera para cirugía programada de varices pueden ir de varias semanas a varios meses, según la comunidad autónoma y la gravedad del caso. Si el problema afecta a tu día a día, pregunta en tu centro de salud por las opciones y plazos en tu zona.

La sanidad privada permite acortar los tiempos y elegir especialista, aunque el coste lo asume cada persona. En ambos casos, la valoración vascular y el eco-Doppler los hace un profesional sanitario colegiado, no un comercial de una clínica estética.

Si además tienes obesidad, el médico de cabecera puede derivarte a endocrinología, a una unidad de nutrición o a un equipo multidisciplinar como los que existen en muchos centros de salud. Tratar el peso mejora las varices y reduce el riesgo de otras complicaciones asociadas.

Tratamientos médicos disponibles

Cuando las medidas de estilo de vida no bastan, existen tratamientos médicos con buena evidencia, según la guía NICE y los manuales del NHS:

  • Escleroterapia: se inyecta una sustancia en la vena para cerrarla. Suele usarse en varices pequeñas y arañas vasculares.
  • Láser endovenoso o radiofrecuencia: calientan la vena por dentro para sellarla. Es una de las técnicas más usadas hoy en día.
  • Cirugía convencional (flebectomía o stripping, que es la extracción de la vena afectada): se reserva para los casos más avanzados.
  • Tratamiento con espuma guiada por ecografía: útil en venas más grandes.

Ningún tratamiento "cura" al cien por cien. Pueden salir varices nuevas con el tiempo, sobre todo si no se controlan el peso y el sedentarismo. Por eso, los hábitos siguen siendo la base del resultado a largo plazo.

Preguntas frecuentes

¿Bajar de peso mejora las varices? Sí. Al reducir la presión sobre las venas, mejoran síntomas como la pesadez y la hinchazón. Además, al perder grasa se ven mejor las venas y se puede controlar su evolución con más precisión. Una pérdida de peso moderada ya marca una diferencia en los síntomas del día a día.

¿Las varices son solo un problema estético? No. Más allá de la apariencia, pueden causar dolor, hinchazón, cambios en la piel y, en los casos graves, úlceras que tardan en cerrar. Por eso conviene tratarlas cuando dan síntomas, no solo cuando preocupan a la vista.

¿Cómo es el proceso en la Seguridad Social? Empiezas en tu centro de salud. El médico de cabecera te explora, pide un eco-Doppler si lo ve necesario y, si lo requiere, te deriva a cirugía vascular. Los plazos de espera dependen de cada comunidad autónoma y de la gravedad del caso.

¿Las medias de compresión sirven de verdad? Sí, pero tienen que ser las graduadas (con distinta presión en tobillo, pantorrilla y muslo) y elegidas por un profesional. Las medias genéricas de farmacia no siempre aprietan lo justo y pueden ser incómodas o poco útiles.

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Fuentes

  1. Obesity and overweight — OMS, 2026
  2. Várices: MedlinePlus en español — MedlinePlus (NIH)
  3. Varicose veins - NHS — NHS, 2024
  4. Overview | Varicose veins: diagnosis and management | Guidance | NICE — NICE, 2016
  5. Chronic Venous Insufficiency and Management. — Interventional cardiology clinics, 2025 · PMID: 40049854
  6. Chronic venous insufficiency and varicose veins of the lower extremities. — The Korean journal of internal medicine, 2019 · PMID: 30360023

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