Salud metabólica

Qué es el colesterol bueno (HDL) y malo (LDL): factores que influyen y mitos comunes

Cómo se interpreta el perfil lipídico en España, qué cifras se consideran normales según las guías europeas (ESC/EAS) y qué hábitos influyen de verdad en tu HDL y LDL.

Plato rústico sobre mantel de lino con alimentos saludables para el corazón: filete de salmón a la plancha, medio aguacate, almendras, nueces, arándanos y rúcula, con dos personas diversas compartiendo la mesa al fondo bajo luz natural cálida.

El colesterol viaja por la sangre dentro de unas partículas llamadas lipoproteínas. Las más conocidas son el LDL, que lleva colesterol desde el hígado a los tejidos, y el HDL, que recoge el sobrante y lo devuelve al hígado para eliminarlo. Por eso se habla de «colesterol bueno» y «colesterol malo», aunque los dos cumplen funciones necesarias: el problema aparece cuando sus cifras se desequilibran.

Qué es el colesterol y cómo se transporta

El colesterol es una grasa que fabrica sobre todo el hígado y que también aportan algunos alimentos de origen animal (carne, huevos, lácteos enteros, marisco). Sirve para producir hormonas, vitamina D y ácidos biliares, que ayudan a digerir las grasas.

Como la grasa y la sangre no se mezclan bien, el colesterol viaja dentro de las lipoproteínas. Hay varias, pero dos importan especialmente:

  • LDL (lipoproteína de baja densidad): lleva colesterol del hígado a las células. Si hay demasiada cantidad circulando, puede depositarse en la pared de las arterias.
  • HDL (lipoproteína de alta densidad): recoge colesterol de los tejidos y lo devuelve al hígado, donde se procesa y se elimina.

«Bueno» y «malo» no son colesterol distinto, sino formas diferentes de transportarlo. Lo que define el riesgo cardiovascular es la cantidad total en sangre y el equilibrio entre ambos.

Cómo se mide el colesterol en España

En España, el análisis se conoce como perfil lipídico (o simplemente «colesterol», como se pide a menudo en la consulta). Se hace con una extracción de sangre tras 8-12 horas de ayuno, sobre todo por la sensibilidad de los triglicéridos a la comida reciente.

El médico de cabecera del sistema público lo solicita cuando hay motivos para hacerlo. La guía europea de prevención cardiovascular, la que aplican los profesionales en España, recomienda hacer un perfil lipídico en adultos a partir de los 40 años, o antes si hay factores de riesgo: antecedentes familiares de infarto o ictus precoz, obesidad, diabetes, hipertensión o tabaquismo. Los resultados se expresan en mg/dL, la unidad que usan los laboratorios españoles.

El informe incluye, como mínimo, colesterol total, LDL, HDL y triglicéridos. A veces se añade el colesterol no HDL (total menos HDL), que da una visión más completa del riesgo.

Qué cifras se consideran normales

Las cifras de referencia que verás en tu informe proceden de las guías de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) y la European Atherosclerosis Society (EAS), las que aplican los cardiólogos españoles.

Colesterol total:

  • Por debajo de 200 mg/dL: deseable.
  • Entre 200 y 239 mg/dL: en el límite.
  • 240 mg/dL o más: alto.

Colesterol LDL:

  • Por debajo de 100 mg/dL: óptimo para la mayoría.
  • 100-129 mg/dL: casi óptimo.
  • 130-159 mg/dL: en el límite alto.
  • 160-189 mg/dL: alto.
  • 190 mg/dL o más: muy alto.

En personas que ya han tenido un infarto, un ictus o tienen diabetes, el objetivo de LDL suele ser más estricto, por debajo de 70 o incluso 55 mg/dL según el caso. Lo decide el médico en función de tu riesgo global.

Colesterol HDL:

  • Por debajo de 40 mg/dL en hombres o 50 mg/dL en mujeres: bajo.
  • Entre 40 y 59 mg/dL: aceptable, mejor cuanto más alto.
  • 60 mg/dL o más: alto, asociado a menor riesgo.

Triglicéridos:

  • Por debajo de 150 mg/dL: normales.
  • 150-199 mg/dL: en el límite.
  • 200-499 mg/dL: altos.
  • 500 mg/dL o más: muy altos, con riesgo de pancreatitis.

Estos rangos son orientativos. Lo que importa de verdad es tu riesgo cardiovascular total, que combina colesterol, tensión, azúcar, tabaco, edad y otros factores. Por eso no conviene interpretar un número aislado sin esa visión global.

Factores que modifican tus niveles

Hay cosas que no puedes cambiar (edad, sexo, genética) y otras sobre las que sí tienes margen:

  • Dieta: las grasas saturadas (mantequilla, embutidos, queso curado, carne grasa) y las grasas trans (bollería industrial, fritos comerciales) elevan el LDL. La fibra soluble (avena, legumbres, frutas, verduras) ayuda a reducirlo. Las grasas insaturadas del aceite de oliva, los frutos secos y el pescado azul tienen un efecto neutro o favorable sobre el perfil lipídico.
  • Peso: el exceso de grasa, sobre todo la abdominal, tiende a subir el LDL y los triglicéridos y bajar el HDL.
  • Actividad física: el ejercicio aeróbico regular (caminar a paso rápido, nadar, bicicleta) se asocia a un HDL más alto y triglicéridos más bajos.
  • Tabaco: fumar reduce el HDL y daña la pared arterial, lo que facilita que el LDL se deposite.
  • Estrés crónico y sueño escaso: pueden empeorar los triglicéridos y el LDL de forma indirecta.

Los factores que no controlas son la edad (el LDL tiende a subir con los años), el sexo (los hombres acumulan más LDL a partir de los 45 años, y las mujeres después de la menopausia), los antecedentes familiares de hipercolesterolemia familiar y algunas enfermedades como la diabetes, el hipotiroidismo o el síndrome metabólico.

Mitos que conviene dejar atrás

«Hay que tomar vino para subir el HDL». Las principales sociedades científicas, incluida la ESC, ya no recomiendan alcohol por sus supuestos beneficios sobre el colesterol. La OMS es clara: no existe un nivel de consumo seguro para la salud cardiovascular. Si no bebes, no empieces a hacerlo pensando en subir el HDL.

«Tengo el HDL alto, estoy protegida». Un HDL alto reduce el riesgo, pero no lo anula. Si fumas, tienes la tensión alta o el LDL elevado, sigues en riesgo.

«Como huevos, se me sube el colesterol». El colesterol de la dieta influye menos de lo que se pensaba. Lo que más pesa en sangre son las grasas saturadas y trans, no el colesterol de los huevos o el marisco.

«El colesterol se nota en el cuerpo». La dislipemia (así se llama técnicamente) suele ser silenciosa. El primer aviso puede ser un infarto, un ictus o una angina. La OMS recuerda que las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo, y el colesterol alto es uno de sus principales factores modificables. Por eso conviene medirlo antes de que aparezcan síntomas.

Qué puedes hacer desde ya

Si tus cifras están en rango normal:

  • Sigue una alimentación de estilo mediterráneo: aceite de oliva, verdura, legumbres, fruta, pescado, frutos secos.
  • Camina a paso rápido al menos 150 minutos a la semana, o lo que tu médico te indique.
  • No fumes. Si fumas, dejarlo es la medida que más reduce tu riesgo cardiovascular global.
  • Duerme 7-8 horas y busca formas realistas de gestionar el estrés.

Si tus cifras están altas:

  • No sustituyas el tratamiento médico por dieta o suplementos. Los fármacos que pautan los médicos (estatinas u otros) tienen una evidencia sólida en personas con riesgo cardiovascular alto, como recuerdan las guías europeas de la ESC y la EAS.
  • Cuanto antes corrijas los hábitos, mejor. La dieta mediterránea, baja en grasas saturadas y rica en aceite de oliva, frutos secos, legumbres, fruta y verdura, es la que tiene un respaldo más sólido para reducir el riesgo cardiovascular.

Cuándo pedir ayuda profesional

Pide cita con tu médico de cabecera si:

  • Tienes antecedentes familiares de infarto o ictus antes de los 55 años (hombres) o 65 (mujeres) en padres o hermanos.
  • Te han diagnosticado hipertensión, diabetes, obesidad o enfermedad renal.
  • Tienes el LDL por encima de 190 mg/dL en algún análisis previo.
  • Notas dolor en el pecho con el esfuerzo, ahogo inusual o dolor en una pierna al caminar.

Acude a urgencias si tienes dolor opresivo en el pecho que se irradia a brazo o mandíbula, sensación de falta de aire intensa, o pérdida brusca de fuerza o habla. Estos pueden ser signos de infarto o ictus y requieren atención inmediata.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto hay que hacerse un análisis de colesterol?

Si tienes menos de 40 años y no hay factores de riesgo, basta con un control cada 4-6 años según las recomendaciones europeas. A partir de los 40, o antes si hay antecedentes familiares, sobrepeso, diabetes o hipertensión, conviene repetirlo cada 1-3 años. Tu médico de cabecera te indicará la cadencia adecuada.

¿Puedo tener el colesterol alto sin saberlo?

Sí. La hipercolesterolemia no suele dar síntomas, por eso se la llama un factor de riesgo silencioso. La única forma de detectarla es con un análisis de sangre, que se recomienda hacer de forma preventiva aunque te encuentres bien.

¿El colesterol «bueno» se puede subir solo con ejercicio?

El ejercicio aeróbico regular puede subir el HDL unos pocos puntos, pero el cambio suele ser modesto. Lo que más reduce tu riesgo cardiovascular global es bajar el LDL y cuidar el resto de factores (tabaco, tensión, peso, azúcar), no solo perseguir un HDL alto.

¿Las estatinas son obligatorias si tengo el colesterol alto?

No siempre. Tu médico valora tu riesgo cardiovascular global y decide. En personas con riesgo bajo, los cambios de estilo de vida pueden bastar. En riesgo alto o muy alto, los fármacos tienen un beneficio demostrado y la balanza riesgo-beneficio suele ser favorable. No los sustituyas por suplementos ni por dieta sin supervisión.

Reserva online tu primera consulta de primera evaluación con un especialista Lonvital.

Pedir cita

Redactado por el equipo de Lonvital.

Comprueba tu situación

Comprueba el tratamiento más adecuado para tu caso y baja de peso sin recuperarlo

Responde unas preguntas sobre tu peso y verás una orientación de tratamiento al momento; para verla te pedimos tu nombre y un contacto.

7 preguntas · 1 minuto

Fuentes

  1. Cardiovascular diseases (CVDs) — OMS, 2026
  2. 2019 Dyslipidaemias — ESC/EAS, 2026
  3. High cholesterol - NHS — NHS, 2026
  4. Cholesterol | MedlinePlus — NIH/MedlinePlus
  5. A practical guide to the management of dyslipidaemia. — Clinical research in cardiology : official journal of the German Cardiac Society, 2026 · PMID: 41504909

¿Quieres un plan para tu caso?