La pancreatitis se trata con analgesia, sueroterapia, dieta baja en grasa y, en pancreatitis crónica, enzimas pancreáticas que suplen el trabajo del páncreas. Cuando la causa son cálculos biliares, se realiza una CPRE (colangiopancreatografía retrógrada endoscópica), una endoscopia que retira el cálculo y desbloquea el conducto. Y en casos con dolor crónico que no responde o estrechamientos, se llega a cirugía.
Qué ocurre en el páncreas cuando se inflama
El páncreas es una glándula situada detrás del estómago. Tiene dos funciones principales: fabricar enzimas que digieren los alimentos y producir insulina, la hormona que regula el azúcar en sangre.
Cuando esa glándula se inflama, hablamos de pancreatitis. La forma aguda aparece de golpe y, tratada a tiempo, suele resolverse en pocos días. La crónica es una afección que va dejando cicatriz en el páncreas con el paso de los años.
Síntomas que avisan (y cuándo es una urgencia)
El signo clave es un dolor intenso en la parte alta del abdomen, que a menudo se irradia hacia la espalda. Suele acompañarse de náuseas, vómitos, fiebre moderada, taquicardia y abdomen hinchado.
En la pancreatitis crónica aparecen, con el tiempo, pérdida de peso y heces grasas y malolientes (esteatorrea), una pista clara de que las grasas no se digieren bien porque faltan enzimas.
Estas señales justifican ir a urgencias de inmediato:
- Dolor muy intenso que no mejora con postura ni con analgésicos habituales.
- Ictericia, es decir, piel y ojos amarillentos.
- Fiebre alta.
- Vómitos continuos.
- Sensación de falta de aire.
Por qué aparece la pancreatitis
Las causas más frecuentes de pancreatitis aguda son los cálculos biliares y el consumo elevado de alcohol, según las guías de la Sociedad Americana de Gastroenterología y del NICE británico. En la pancreatitis crónica el alcohol prolongado es el motivo principal en nuestro entorno, junto con causas genéticas, autoinmunes y algunos casos idiopáticos.
Hay situaciones que predisponen a sufrirla:
- Triglicéridos muy altos en sangre.
- Obesidad.
- Infecciones como las paperas o algunas víricas.
- Traumatismos abdominales.
- Ciertos fármacos (algunos diuréticos, inmunosupresores, antirretrovirales).
- Enfermedades autoinmunes.
- Haber pasado un episodio previo de pancreatitis.
Tratamientos que se usan hoy
El plan depende del tipo y la gravedad. En la pancreatitis aguda el ingreso hospitalario suele ser la norma. Se pauta reposo pancreático (ayuno al inicio), sueroterapia intravenosa para mantener la hidratación y analgesia escalonada para calmar el dolor. Si la causa es un cálculo biliar que obstruye el conducto, se recurre a una CPRE, una endoscopia digestiva que extrae el cálculo y desbloquea el paso de enzimas al intestino.
En la pancreatitis crónica el dolor se controla con analgesia ajustada y la maldigestión se trata con terapia de reemplazo enzimático pancreático, es decir, cápsulas con lipasa, amilasa y proteasa que se toman al inicio de cada comida. Si el conducto pancreático se estrecha, se puede colocar una prótesis endoscópica o intervenir quirúrgicamente para drenar o resecar la zona dañada.
La cirugía se reserva para casos con dolor que no responde al tratamiento médico, estrechamientos del conducto pancreático, sospecha de tumor o complicaciones como seudoquistes grandes. Las indicaciones se evalúan caso por caso con pruebas como colangio-RM, TAC o ecoendoscopia.
Qué comer y qué evitar con pancreatitis
La pauta dietética se construye con un dietista-nutricionista y el digestólogo. Aquí van los principios generales que repiten las recomendaciones de la guía NICE y del NHS británico.
En la reagudización de una pancreatitis crónica se sigue un esquema por fases:
- Ayuno o líquidos claros (agua, caldo desgrasado, infusiones suaves), según tolerancia.
- Tolerancia oral, con purés suaves, arroz, manzana asada y pescado blanco al vapor.
- Mantenimiento, baja en grasa y repartida en 5 o 6 tomas pequeñas al día.
Alimentos prohibidos o a evitar durante la recuperación:
- Alcohol, también en pequeñas cantidades.
- Fritos, rebozados y grasas saturadas (mantequilla, nata, embutidos, carnes grasas).
- Bebidas azucaradas y dulces concentrados.
- Café y bebidas con cafeína en exceso.
- Picantes y condimentos fuertes.
- Quesos curados y lácteos enteros.
Ejemplo de menú semanal para la fase de mantenimiento (baja en grasa, fraccionada en 5 o 6 tomas):
- Lunes. Desayuno: tostada de pan blanco con mermelada y un vaso de leche desnatada. Comida: arroz blanco con pollo a la plancha y manzana asada. Merienda: yogur desnatado. Cena: merluza al vapor con puré de calabaza.
- Martes. Desayuno: infusión y galletas tipo María. Comida: crema de zanahoria y pechuga de pavo al horno con patata cocida. Merienda: pera madura. Cena: tortilla francesa con pan blanco.
- Miércoles. Desayuno: leche desnatada con copos de maíz sin azúcar. Comida: pasta con calabacín y pavo. Merienda: manzana al horno. Cena: bacalao al horno con puré de patata.
- Jueves. Desayuno: tostada con queso fresco desnatado. Comida: sopa de arroz y pollo a la plancha con zanahoria cocida. Merienda: yogur natural. Cena: lenguado al vapor con calabacín.
- Viernes. Desayuno: leche desnatada con galletas tipo María. Comida: puré de patata y merluza al vapor. Merienda: compota de manzana. Cena: tortilla con calabacín.
- Sábado. Desayuno: infusión y tostada con mermelada. Comida: arroz con pollo y zanahoria. Merienda: yogur desnatado. Cena: pescado blanco al horno con puré.
- Domingo. Desayuno: leche desnatada con copos de maíz. Comida: crema de calabacín y pavo al horno. Merienda: pera. Cena: merluza con patata cocida.
Consejos prácticos para el día a día:
- Cocina al vapor, al horno, a la plancha o hervido. Evita fritos y rebozados.
- Toma raciones pequeñas y reparte las comidas en 5 o 6 tomas.
- Bebe agua entre comidas, no durante.
- Si tu digestólogo te ha pautado enzimas pancreáticas, tómalas al inicio de cada comida y no te las saltes.
- Evita el alcohol por completo, incluso tras la mejoría.
Cómo se organiza la atención en España
Ante un dolor sospechoso, el primer paso suele ser la consulta en atención primaria o en urgencias del hospital. El médico de cabecera puede solicitar una analítica con amilasa y lipasa para orientar el caso y derivar a digestivo (gastroenterología) cuando hay sospecha clara o se necesita seguimiento.
En pancreatitis aguda el ingreso hospitalario es habitual durante los primeros días. En pancreatitis crónica las consultas externas de digestivo se encargan del seguimiento, los ajustes de enzimas y el control nutricional. En casos complejos interviene cirugía general y del aparato digestivo.
Las decisiones se alinean con las recomendaciones de sociedades científicas nacionales (entre ellas la Sociedad Española de Patología Digestiva) y con guías internacionales como las del NICE o la Sociedad Americana de Gastroenterología.
Cuándo pedir ayuda profesional
Acude a urgencias si tienes dolor intenso en la parte alta del abdomen que no mejora, ictericia, fiebre alta, vómitos continuos o sensación de falta de aire.
Consulta con tu médico de cabecera si notas pérdida de peso sin causa, heces grasas y malolientes o digestiones pesadas que se repiten.
Si ya tienes diagnóstico de pancreatitis crónica, pide cita con tu digestólogo si reaparecen las crisis, el dolor cambia de patrón o las enzimas no parecen funcionar.
Preguntas frecuentes
¿Qué alimentos están prohibidos con pancreatitis? Alcohol, fritos, embutidos, nata, mantequilla, dulces concentrados, bebidas azucaradas, café en grandes cantidades, quesos curados y lácteos enteros. Cocina al vapor, al horno o a la plancha y reparte las tomas en 5 o 6 al día.
¿Cuándo se opera una pancreatitis? La cirugía se reserva para casos con dolor crónico que no responde al tratamiento, estrechamientos del conducto pancreático, sospecha de tumor o complicaciones como seudoquistes grandes. La decisión la toma un equipo quirúrgico tras estudiar imagen y respuesta a tratamientos previos.
¿La pancreatitis crónica tiene cura? No, los cambios del páncreas son irreversibles, pero el dolor y la maldigestión se pueden controlar con analgesia, enzimas pancreáticas, dieta y, en algunos casos, procedimientos endoscópicos o cirugía.
¿Cómo se diagnostica la pancreatitis? Con una analítica de sangre (amilasa y lipasa elevadas), pruebas de imagen (ecografía abdominal, TAC o resonancia) y, en algunos casos, endoscopia.
¿Qué especialista trata la pancreatitis en España? El especialista de referencia es el digestólogo (gastroenterólogo). En pancreatitis agudas graves intervienen también urgencias, cuidados intensivos y radiología intervencionista. En casos avanzados o de dolor crónico, cirugía general y del aparato digestivo.
Reserva online tu primera consulta de primera evaluación con un especialista Lonvital.
Pedir citaComprueba tu situación
Comprueba el tratamiento más adecuado para tu caso y baja de peso sin recuperarlo
Responde unas preguntas sobre tu peso y verás una orientación de tratamiento al momento; para verla te pedimos tu nombre y un contacto.
Fuentes
¿Quieres un plan para tu caso?



